Senn Wellness era un servicio de masajes a domicilio con un gran servicio, pero atrapado en un modelo de autoempleo. El formato de visita a domicilio presentaba tres retos principales:
- La dinámica de trabajo dificultaba la proyección de una imagen profesional y de confianza, sobre todo sin un local.
- El tiempo perdido en traslados creaba un techo de venta que limitaba los ingresos.
- Generaba un gran desgaste físico e inseguridad para la terapeuta.
“Era difícil verse profesional sin un local comercial…”
“Los traslados quitában mucho tiempo, limitando la cantidad de citas posibles a realizar, además de que causaban un gran desgaste físico…”
